Tuve el privilegio de dirigir y participar activamente en la creación de este videoclip, un proyecto que nos llevó a explorar diversas facetas de la identidad de Juan Sant a través de múltiples etapas de producción y locaciones significativas, tanto en el estado de Puebla como en la dinámica Ciudad de México.
Inicialmente, realizamos dos viajes a El Terrero Pantepec, la entrañable comunidad natal de Juan Sant en Puebla. Nuestra primera visita coincidió con el vibrante carnaval de Mecapalapa. Durante este tiempo, tuvimos la oportunidad de capturar imágenes auténticas de esta celebración tradicional y de vivirla de cerca, lo cual enriqueció nuestra perspectiva del entorno del artista. En una segunda ocasión, fui honrado con una invitación al “costumbre”, un trascendental ritual ancestral Totonaco llevado a cabo por la familia de Juan para despedir a un ser querido. Esta experiencia inmersiva me brindó un conocimiento profundo de este proceso cultural significativo y me permitió conectar de manera personal con la familia y la comunidad que moldearon a Juan. Adicionalmente, durante estas visitas a El Terrero Pantepec, llevamos a cabo grabaciones de playback en lugares emblemáticos de la comunidad, con el objetivo de entrelazar visualmente la identidad del artista con su origen.
Posteriormente, trasladamos la producción a la Ciudad de México, el actual lugar de residencia de Juan Sant. Allí, realizamos sesiones de grabación de playback en exteriores, recorriendo las calles junto a DJ Siec. Esta elección de locaciones buscó establecer un contraste visual entre sus raíces y su presente urbano. También llevamos a cabo grabaciones en un foro, lo cual nos proporcionó un mayor control sobre los aspectos técnicos y visuales de la producción.
La idea conceptual que guio la realización del videoclip fue la de transmitir la sensación de que Juan Sant experimenta, en cierta medida, una dualidad al sentirse como un foráneo tanto en la Ciudad de México como incluso en su propia tierra. A través de su propuesta musical única, una fusión innovadora de Hip Hop en español y Tutunakú (su lengua materna), el videoclip busca ofrecer una ventana a la riqueza de su cultura y a sus ancestrales costumbres.
Mi rol en este proyecto abarcó desde la conceptualización visual inicial y la planificación detallada de los rodajes en ambas locaciones, hasta la dirección de las grabaciones, la coordinación fluida con el artista y su equipo, y la inmersión cultural necesaria para comprender a fondo y plasmar la esencia del mensaje que se deseaba comunicar. Considero que este proyecto representó una valiosa oportunidad para explorar la fascinante conexión entre la música contemporánea y las tradiciones ancestrales, y para contribuir a dar a conocer la perspectiva singular de un artista tan auténtico como Juan Sant.